De Madrid a Berlín: cómo Marta Palacios transformó sus raíces en un proyecto familiar en Alemania
- 23 mar
- 6 Min. de lectura

Cuando Marta Palacios decidió fundar Palacios & Palacios junto a su padre en 2019, no partía de cero. Llegaba a ese momento con casi veinte años de experiencia en el mundo audiovisual, un recorrido migratorio complejo y la convicción de que sus raíces podían convertirse en un puente entre España y Alemania. Lo que no sabía entonces era cuánto tiempo, paciencia y red necesitaría para hacer realidad ese sueño.
Hoy, Palacios & Palacios es una empresa que importa y distribuye quesos artesanales y más de cien productos regionales de alta calidad de España en Berlín. Pero detrás de cada queso, cada botella de vino y cada conversación con clientes alemanes, hay una historia de reinvención profesional, de conciliación familiar y de acompañamiento comunitario en la que Frauenalia ha sido un pilar clave.

Una vida entre países, idiomas y oficios creativos
Marta nació y se formó en España. Estudió Comunicación Visual en Madrid y muy pronto su camino la llevó a Francia para trabajar en el ámbito del documental. Durante casi dos décadas, su vida profesional estuvo ligada al cine y a la creación: fundó una productora, programó festivales, trabajó en televisión y fue construyendo una carrera sólida en el sector audiovisual.
Parte de su formación la realizó también en Alemania, en la Filmakademie de Ludwigsburg, lo que le permitió acercarse al idioma y a la cultura alemana antes incluso de mudarse definitivamente al país. Cuando llegó a Berlín en 2014, no era una recién llegada al mundo profesional: traía consigo experiencia, idiomas y una trayectoria consolidada.
Sin embargo, como tantas mujeres migrantes, se encontró con una realidad difícil de encajar:
Le costaba encontrar un puesto acorde a su experiencia.
Estaba en una etapa vital de crianza, con todo lo que eso implica en términos de tiempos, energía y expectativas.
Recibía respuestas que le sugerían “empezar de nuevo” en sectores ajenos a su trayectoria.
La sensación de que “muchas cosas jugaban en su contra” la llevó a plantearse una pregunta esencial: ¿tiene sentido renunciar a todo lo construido hasta ahora? La respuesta fue un no rotundo. Pero para transformarlo en un nuevo proyecto, necesitaba apoyo, claridad y una red.
El encuentro con Frauenalia: un espacio para pensar en voz alta
En esa búsqueda de orientación, idioma y comprensión del mercado laboral alemán, Marta encontró Frauenalia. Allí comenzó a participar en programas de orientación y acompañamiento donde pudo, por primera vez en mucho tiempo, hablar de sus metas y sus dudas en español, con asesoras que entendían su realidad migrante.
En Frauenalia, Marta:
Revisó su currículum y preparó entrevistas.
Mantuvo el vínculo con la Agentur für Arbeit, pero desde una mirada más estratégica.
Sobre todo, encontró un entorno donde sus veinte años de experiencia no eran un problema, sino un activo que valía la pena proteger.
En los grupos de mujeres de Frauenalia, el acompañamiento iba más allá de lo técnico:
Se hablaba de tiempo, energía, motivación y conocimientos, pero también de miedos y de deseos.
Otras mujeres le devolvían una imagen de sí misma que quizá ella no veía: fortalezas, talentos y competencias acumuladas a lo largo de los años.
Fue en este contexto donde Marta tomó una decisión clave: no quería aceptar el consejo de “buscar algo en otro sector”. Quería emprender un proyecto propio en Alemania, apoyándose en lo que mejor conocía: la cultura, los productos y la tradición de su país de origen.
De la idea al proyecto: así nació Palacios & Palacios
Cuando la idea de emprender se hizo más concreta, apareció la gran pregunta: ¿qué tipo de empresa quería crear? Marta y su padre pusieron varias posibilidades sobre la mesa, pero dos ideas les parecían especialmente realistas. Con ellas regresó a Frauenalia para analizarlas con más claridad y evaluar cuál tenía más potencial.
En los grupos de Frauenalia, el proceso fue tanto práctico como emocional:
Compartió sus propuestas con otras mujeres y con el equipo.
Recibió feedback sobre viabilidad, encaje con el mercado alemán y sostenibilidad a largo plazo.
También surgieron detalles que hoy forman parte de la identidad de la empresa, como el propio nombre Palacios & Palacios, fruto de muchas conversaciones, juegos con adjetivos y búsqueda de algo que representara a la familia y el proyecto.
La idea final fue clara:
Crear una empresa que importara productos de pequeños productores familiares de España y los acercara al mercado alemán, empezando por quesos artesanales y abriéndose a otros productos regionales.
El plan de negocio original estaba orientado principalmente al B2B: trabajar con gastronomía, tiendas especializadas y otros actores del sector. Pero entonces llegó la pandemia.

Reinventarse en plena pandemia: de los mercados al propio local
En 2020, cuando la empresa ya tenía mercancía en Berlín, el confinamiento obligó a cerrar muchas puertas. La pregunta “¿y ahora qué hacemos?” se volvió urgente. Aquí, de nuevo, la red jugó un papel central: mujeres que Marta había conocido en cursos y espacios formativos le recomendaron probar los mercados al aire libre.
Gracias a esos contactos pudo conseguir puestos en varios mercados conocidos de Berlín. Así empezó una etapa intensa:
Durante unos tres años, Marta estuvo presente en distintos mercados de la ciudad.
Esa experiencia le dio algo que no estaba en ningún business plan: un contacto directo y constante con el público alemán.
En los mercados aprendió a:
Escuchar cómo los clientes hablan de comida, productos y calidad.
Entender qué despierta curiosidad, qué genera confianza y qué historias conectan mejor.
Detectar nuevas necesidades: la clientela empezó a pedir no solo quesos, sino también vinos y otros productos.
Poco a poco, el catálogo se amplió hasta llegar a alrededor de 120 productos diferentes, siempre con el sello de la calidad y el vínculo con pequeñas producciones españolas.
Con el tiempo, el mercado se quedó corto. El puesto ya no era suficiente para mostrar toda la variedad y, además, Marta quería retomar más intensamente la colaboración con restaurantes y otros profesionales. De ahí nació la idea de abrir un local propio.
Un lugar para los productos… y para las relaciones
A finales de 2023, Palacios & Palacios abrió su tienda en la Anklamer Straße de Berlín. Este paso significó mucho más que cambiar un puesto de mercado por un local fijo:
Permitió presentar los productos con calma, explicar su origen, la historia de los productores y la filosofía de la empresa.
Creó un espacio para catas, encuentros y colaboraciones con gastronomía y comercio especializado.
Abrió nuevas posibilidades de trabajo B2B, sin renunciar al contacto cercano con la clientela particular.
Marta reconoce que uno de los aprendizajes más grandes de estos últimos años ha sido el tiempo que todo necesita. Muchas cosas avanzan más despacio de lo que una imagina:
Colaboraciones con restaurantes.
Invitaciones a cocineros para que prueben productos.
Construcción de relaciones de confianza en el sector.
También ha comprobado lo importante que es la red: recomendaciones, contactos y el acompañamiento de otras mujeres emprendedoras han sido clave para abrir puertas. Y, en este camino, ha constatado una realidad que muchas mujeres viven: no siempre es fácil abrirse paso en sectores tradicionalmente masculinos, incluso cuando se conoce muy bien la tradición y los productos con los que se trabaja.
Lo que Marta le diría hoy a otras mujeres migrantes que quieren emprender
Cuando Marta mira hacia atrás, no romantiza el camino. Dice que, si pudiera hablar con la Marta que empezaba, le recordaría tres ideas:
La paciencia es fundamental: los proyectos tardan más de lo que creemos.
Nadie lo consigue sola: hace falta apoyo, red y saber pedir ayuda donde una la necesita.
Es importante reconocer tanto las fortalezas como los límites: saber qué se hace bien y en qué ámbitos conviene buscar acompañamiento.
También reconoce que podría haber elegido un proyecto más sencillo. Pero el orgullo por lo conseguido y el mensaje que le transmite a su hija pesan más:
“Creo que es un buen ejemplo para mi hija ver a una madre que sigue buscando caminos y tratando de construir algo propio”.
Para Marta, emprender en otro país no es solo una forma de trabajar, sino también una manera de vivir:
Implica movimiento, aprendizaje constante y capacidad de adaptarse.
El camino puede ser más largo cuando se empieza en un país nuevo, con otro idioma y otras normas.
Pero no es un camino solo de dificultades: también está lleno de alegría, pequeños logros y momentos de satisfacción cuando se ve que las metas, grandes y pequeñas, se van cumpliendo.
El papel de Frauenalia en esta historia
A lo largo de su trayectoria en Alemania, Frauenalia ha sido para Marta un lugar al que volver en distintos momentos clave:
Al inicio, para orientarse en el mercado laboral, revisar su perfil y confirmar que su experiencia valía.
Más tarde, para pensar y madurar ideas de negocio, con la mirada y el feedback de otras mujeres.
Siempre, como un espacio donde hablar en su idioma, compartir dudas, recibir apoyo y no sentirse sola.
El acompañamiento de Frauenalia no diseñó el proyecto por ella, pero sí le dio algo esencial:
Un entorno donde sus preguntas eran bienvenidas.
Herramientas para poner orden en sus ideas y construir un plan realista.
Una comunidad de mujeres que, como ella, estaban reinventándose en Alemania.
La historia de Marta y Palacios & Palacios encaja plenamente en el espíritu de “10 Frauen, 10 Stimmen”: mostrar, con ejemplos concretos, cómo las mujeres migrantes están transformando su experiencia, sus raíces y su conocimiento en proyectos que enriquecen la vida económica, social y cultural de Alemania.
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