Ginna Pacanchique: "Mi proceso migratorio no es una debilidad, sino mi mayor fortaleza"

En el marco de nuestra campaña por el 10.º aniversario de Frauenalia, "10 Frauen, 10 Stimmen", hoy te presentamos la historia de Ginna Alexandra Pacanchique Quintero. Una mujer colombiana que llegó a Alemania como au pair siguiendo un sueño familiar de varias generaciones, y que hoy, tras casi diez años en el país, ha aprendido a ver su camino migratorio como su mayor fuente de fortaleza.
Un sueño que empezó con sus abuelos
Ginna nació en Bogotá y lleva casi diez años en Alemania. Creció en una familia de clase media donde nunca faltó lo esencial, pero viajar era solo un deseo lejano. El verdadero impulso vino de sus abuelos: su abuelo soñaba con que algún hijo viviera en Europa, y su abuela deseaba para sus nietas una vida distinta a la suya.
"Nunca olvidaré el día en que me dijo que no quería que sus nietos vivieran las mismas dificultades que ella", cuenta Ginna.
Desde la escuela conocía el programa au pair, y le sorprendió lo accesible que resultó: con un certificado A1 de alemán ya pudo firmar contrato con una familia alemana. Tras solo un mes en el país, ya sabía que quería quedarse.
Versatilidad como forma de vida
Ginna trabaja desde los 15 años y se define como muy versátil. En Colombia estudió Turismo mientras trabajaba como vendedora, mesera, cajera y operadora en Monserrate.
En Alemania esa versatilidad continuó: fue au pair, hizo un año de voluntariado en cuidado infantil, trabajó en limpieza, cuidó mascotas, ayudó en una peluquería y hasta vendió arepas y empanadas en Frankfurt. Más adelante fue coordinadora de eventos, personal de tierra en el aeropuerto y, finalmente, educadora, tras una reconversión profesional.

Lo más difícil: ver la vida de los suyos seguir sin ella
Para Ginna, lo más duro sigue siendo la distancia con su familia — no solo su propia ausencia, sino ver cómo la vida de los suyos avanza sin ella. Durante sus primeros cinco años no pudo viajar a Colombia; cuando volvió, el hermano que había dejado siendo adolescente ya era un hombre adulto.
"Sentí que me había perdido toda su juventud", cuenta.
El año pasado su madre sufrió un infarto, y desde entonces la acompaña la idea de que el tiempo juntas es más corto de lo que quisiera.
Superar la prueba más difícil
La mayor prueba de Ginna llegó durante los exámenes finales de su formación en hotelería, poco después de la pandemia: vivía sola y atravesó un episodio depresivo. Reprobó el examen escrito pese a tener ya un contrato de trabajo asegurado. Buscó ayuda profesional, y su hermano viajó desde Colombia para acompañarla tres meses. Seis meses después, aprobó el examen, corrió una media maratón y encontró un nuevo trabajo en Frankfurt.

"Esa etapa me enseñó lo importante que es tener, además de familia, una red que te sostenga", reflexiona.
A sus amigas, que se convirtieron en su familia, les estará eternamente agradecida.
Un consejo para quienes sueñan con emigrar

"Disfruten el proceso, por más difícil que a veces parezca. Vengan con el corazón y la mente abiertos, y no crean en los clichés sobre la cultura alemana — vivan su propia experiencia", dice Ginna. Y concluye: "Alemania no es para todo el mundo — es para quienes realmente lo quieren".
Frauenalia: sentirse escuchada por primera vez
Ginna conoció Frauenalia por una amiga emprendedora del Frauenalia HUB, y se inscribió al workshop informativo de junio de 2026. El coaching individual y el taller de preparación para entrevistas con Francisca fueron, para ella, especialmente significativos.

Había llegado a Berlín a finales de 2025 para construirse un nuevo futuro, pero tras una mala experiencia laboral se sintió perdida y sola. El coaching le dio nuevas perspectivas profesionales e información sobre formaciones con apoyo estatal. A nivel personal, recuerda especialmente el día en que Francisca la ayudó a ver su proceso migratorio como un valor positivo, y no como una debilidad.
A cualquier mujer que considere participar, Ginna le diría: "Estás en el lugar correcto, con las profesionales correctas a tu lado". Para ella fue también un espacio seguro, donde el idioma nunca fue barrera: "Es un programa de mujeres para mujeres migrantes, y eso se nota en cada conversación".
Como ella misma resume: "Frauenalia me ayudó a ver mi camino como migrante no como una debilidad, sino como mi mayor fortaleza".
La historia de Ginna Alexandra Pacanchique Quintero forma parte de "10 Frauen, 10 Stimmen", la campaña de Frauenalia por sus 10 años: diez mujeres, diez historias y muchas maneras de abrirse camino en Alemania.




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